Vía this isn’t happiness.

Sé nació a finales de 2009. Bien podríamos decir que tenemos dos años, pero sería una falacia; este 2011 ha sido el primer año que estamos plenamente conformados. El primer año completamente instalados, el primero en el que desarrollamos proyectos propios y, sobre todo, el primer año en el que hemos estado los siete integrantes. El 2011: un año completo.
Y un año pleno. Desarrollamos varios proyectos: editamos dos revistas y varios folletos, organizamos congresos, diseñamos y rediseñamos marcas, produjimos algunas fotografías, realizamos campañas de publicidad y hasta nos alcanzó para participar en dos exposiciones artísticas –creamos el Colectivo Sé.
Este 2011 ha sido un muy buen año. Un gran año. Para cada uno de nosotros, esto es lo que más nos gustado de este 2011:
El proyecto que más disfruté hacer este año fue Sada y el bombón, todos los números. Cuando pedimos fotos o ilustraciones en Flickr y todos nos dicen que sí quieren participar porque les gusta el proyecto de inmediato, eso está súper. También disfruté: los dos suplementos, el del vino y el de las bibliotecas; ganar el concurso de Creatividad para México; los proyectos de las sillas y el de diseño local: el rescate tipográfico y el cartel del color del centro histórico; el diseño de la revista DRT con la portada original, que espero algún día salga; los documentos que hice de la nueva marca de Valverde, y sí, también las fiestas, comidas y salidas.
Lo que más me gustó este año fue todo el proceso del concurso Creatividad para México (el desarrollo de la idea, el viaje al DF, la espera, ganar). De proyectos, me gustó muchísimo Sada y el bombón. En especial, las ediciones de verano y de otoño con los respectivos suplementos del vino y las bibliotecas. El proyecto del pasaporte turístico de los puertos de México que hice con Denisse también me gustó muchísimo, espero vea la luz porque quedó muy bien. Algunos posts que escribí para SB también me dieron mucha satisfacción, y –cómo no– las fiestas del robot y del bombón. Leer el resto de esta entrada »
La imagen principal es de los silos de Santa Mónica, Zacatecas (1830), hoy en desuso; representan el contenedor. La imagen pequeña es de granos en reposo formando conos naturales; representan el contenido.
No se me ocurre un ejemplo más claro para mostrar cómo las características naturales de algo material —trigo, maíz, frijol— pueden inventar y delimitar una forma que sólo existe a partir de ellas; en este caso, los silos cónicos de Santa Mónica —que son espléndidos como una consecuencia, no intencionalmente. Leer el resto de esta entrada »