Daniel: se diseña todo el tiempo

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Daniel es el más reciente integrante del taller. En este ¡ tiempo, nos hemos dado cuenta que es un joven lleno de contrastes humorísticos: tiene a Metallica, Regina Spektor y «la canción del tiburón» en un mismo playlist; toca en una banda diabólica pero lo hemos visto hacer ilustraciones tiernas y cariñosas; viene de Apaseo pero vive en el centro de Querétaro con Chato, un pug adoptado.

Acá en el taller diseña, ilustra y toma fotografías. Hoy hablamos con él sobre su visión del diseño y lo que ha aprendido en el taller.

En una frase, ¿qué es el diseño?

Es el proceso de pensamiento con el que llegas a la solución de algún problema. Diseñar es observar, analizar, aterrizar, desarrollar y controlar.

¿Qué diseñas?

En el taller, pues un poco de todo: materiales promocionales, branding, editorial e ilustración.

En el taller ilustras mucho, ¿es lo mismo diseñar que ilustrar?

Pienso que van de la mano, ilustrar algo es resolver una idea o concepto en un material gráfico, solamente varía la forma de hacerlo.

¿Cuántas horas diseñas al día?

Pienso que se diseña todo el tiempo, a veces de manera indirecta. Las horas de diseño —si se pueden llamar de esa manera— no se miden solamente en el tiempo que estás bocetando o en la computadora, siempre estás observando cosas, formas, colores, texturas.

¿Qué es lo más difícil del diseño como oficio?

La organización y coordinación de un proyecto de diseño: el primer acercamiento con un cliente, el diálogo, la discusión de ideas, la búsqueda de proveedores y generar propuestas gráficas. En pocas palabras, mantener una buena sinergía en todos esos pasos.

¿Qué pasa en tu interior cuando diseñas? ¿En qué piensas?

Un remolino de ideas, variables e información. Tengo la necesidad de ordenar todo eso.

¿El diseño se puede aprender?

Sí, siempre y cuando tengas el razonamiento, el conocimiento y las habilidades para poder comunicar y aterrizar ideas en un material gráfico.

¿Qué piensas de la universidad?

La universidad es una experiencia de aprendizaje, aciertos, errores, pruebas y un lugar donde tienes que aprovechar al máximo todo.

Tú estudiaste en Guanajuato, ¿verdad? ¿Qué se siente trabajar ahora desde Querétaro?

Sí, estudié en «la capital del estudiante», una muy buena experiencia. Acá, lo que veo, es que es distinta la forma de vivir, percibir, estudiar y trabajar.

¿Cuál es el mejor consejo que haz recibido sobre tu trabajo?

Todos. Siempre es bueno tener otra perspectiva, y aquí en el taller la forma de trabajar es muy dinámica y enriquecedora.

¿Es cierto que tienes una banda de metal? 

Sí, los rumores son ciertos. Es uno de mis hobbies favoritos: tocar la batería, el metal o la «música del diablo». No sé por qué le dicen así, me pregunto si lo han visto con unos audífonos escuchando metal.

Fuiste el último en entrar al taller, ¿cuál es tu visión de hasta ahora?

Es un equipo maravilloso, me da gusto formar parte de él pues he aprendido mucho de todos.

¿Qué es lo más importante que has descubierto/aprendido sobre el diseño y que no descubriste/aprendiste en la escuela de diseño?

La forma de pensar, organizar, generar y aterrizar ideas.

¿Qué te gusta de trabajar en ?

La discusión de ideas, las distintas personalidades, las juntas, la filosofía del modo de trabajo y —¿por qué no?— las reuniones nocturnas.

¿Qué le sugerirías a para el futuro?

Que se sigan realizando proyectos como Sada y el bombón, Vinos & viñedos del centro de México, colaboraciones con Casa Gutiérrez Nájera, entre otros. Ustedes saben.

Muéstranos un diseño tuyo que te guste mucho, uno que creas que te representa.

Hay varios consentidos pero, por ahora, pongo de ejemplo el catálogo de colores del centro histórico de Querétaro que hice para Osel. Fue de los primeros trabajos que hice en el taller.

 FOLLETO OSEL ENTREVISTA-01

¿Qué representa el libro Vinos & viñedos para el taller?

Vinos & viñedos del centro de México

[Jacobo, director de arte]
En esta reseña mencionas que Vinos & viñedos es Sé, taller de ideas convertido en libro; ¿exactamente en qué partes del libro ves reflejado al taller?

Lo veo por todos lados, desde el concepto del libro hasta el papel y las ganas que le hemos puesto a que la distribución sea la correcta: que llegue a los lugares en donde a nosotros nos gustaría encontrarlo.

Es un libro práctico, democrático, en donde todos hemos vertido nuestras ideas. No es un libro para admirarse ni para hojearse ni para ponerse sobre una mesa: es un libro para usarse, para consultar. Está hecho desde la inquietud y la experiencia, con mucho cariño y gran atención al detalle. Todos estos valores también son los de Sé, taller de ideas.

A veces decimos que es un libro independiente, refiriéndonos a que es un libro sin publicidad. Me gusta pensar que la independencia está realmente en los detalles, en el tono, en la edición: tiene algunas páginas sobre etiquetas, tiene una roseta de olores y sabores que es muy arbitraria, tiene fotos del proceso de la hechura del libro, tiene ideas personales y no de la industria. Me gustaría ver un libro comercial con estas características, un libro que realmente muestre a los que están detrás de él, que haga evidente una forma de pensar y comprender el entorno. Visto así, el libro se parece más a una novela que a un almanaque.

Antes de escribir y diseñar, recorrieron todos los viñedos, entrevistaron a los dueños y los enólogos de cada finca y probaron prácticamente todos los vinos. ¿Podríamos considerar a este libro como una especie de cuaderno o diario de viaje?

Definitivamente lo es. El libro tiene dos rutas: la ruta física –que fue la que nosotros hicimos, luego dibujamos en un mapa y bautizamos como La ruta del vino del centro de México– y la ruta mental –que es la estructura de pensamiento que está detrás del libro: cómo lo concebimos, cómo lo dividimos, cómo entendemos el vino y cómo nos gustaría comunicar todo eso. Ambas rutas son visibles y notorias: la primera es el sistema óseo del libro y la segunda es el sistema nervioso; ambos sistemas están expuestos a simple vista. Sigue leyendo

¿Cómo Sé diseñó Vinos & viñedos? –entrevista a Denisse Piña, la diseñadora del libro

Boceto Vinos & viñedos del centro de México

¿Cómo diseñaste el libro? Cuéntanos un poco el proceso que seguiste.
Fueron varios procesos los que seguimos para el desarrollo editorial de este proyecto. Lo más importante es que desde un principio teníamos bien definido lo que queríamos sentir al tener el libro terminado, lo que queríamos ver. Teníamos el referente del suplemento de vinos que ya habíamos hecho para Sada y el bombón. Aunque en un principio pensamos que podía partir de ahí, gráficamente quisimos hacer algo nuevo, con otra estética y otra función.

¿Cómo fueron los primeros bocetos; por dónde se empieza a diseñar un libro así?
Al principio Bego y yo empezamos a bocetar algunas dobles páginas con la idea de generar un concepto visual que unificará todas las ideas que teníamos del tema. Tuvimos referentes visuales que nos dio Jacobo para generar esa esencia. Al final, con todas esas ideas, pudimos formar algo que uniera todas esas voces. Pero debo decir que esta parte de conceptualización visual nos tomó varios meses, es la parte más exigente del proceso creativo –la exigencia es contigo mismo–, pues la hoja en blanco te reta, pero creo que tener mucho tiempo para esto nos ayudó mucho. Sigue leyendo

Nuestra revista recibió el Premio Quórum 2012

Revista Sada y el bombón Premio Quórum
El 14 de agosto, nuestra revista Sada y el bombón recibió la mayor distinción al diseño gráfico en México: el Premio Quórum —en la categoría de diseño editorial.

La primera reflexión que tuvimos fue que la revista no fue concebida ni diseñada para ganar un premio de ningún tipo: la hacemos porque no podemos creer que en una ciudad de un millón de habitantes (y ciudades vecinas de provincia) no exista una revista local que hable sobre las cosas que nos gustan y nos interesan a nosotros. Y como «nosotros» somos muchos (post universitarios que viajan), y nos gustan las revistas por supuesto, convertimos esa incredulidad y desconcierto en una gran oportunidad: en 2010 dijimos «es imperativo hacer una revista».
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¿Cómo se determina el precio?


Un fragmento del libro de Alessandro Baricco, Next – Sobre la globalización y el mundo que viene:

Estaba pensando en este bonito ejemplo: cuando un ciudadano estadounidense compra por diez mil dólares un Pontiac Le Mans de General Motors, tres mil dólares van a Corea del Sur para los trabajos mecánicos y para las operaciones de ensamblaje, mil setecientos cincuenta van al Japón para componentes de alta tecnología, setecientos cincuenta a Alemania para el diseño y para el proyecto de las partes mecánicas, cuatro mil a Taiwan, Singapur y Japón para los pequeños componentes, doscientos cincuenta al Reino Unido para publicidad y servicios comerciales, y otros cincuenta a Irlanda y a Barbados para la elaboración de cálculos con ordenador. Es un cómputo elaborado hace unos diez años por Robert B. Reich.