¿Qué representa el libro Vinos & viñedos para el taller?

Vinos & viñedos del centro de México

[Jacobo, director de arte]
En esta reseña mencionas que Vinos & viñedos es Sé, taller de ideas convertido en libro; ¿exactamente en qué partes del libro ves reflejado al taller?

Lo veo por todos lados, desde el concepto del libro hasta el papel y las ganas que le hemos puesto a que la distribución sea la correcta: que llegue a los lugares en donde a nosotros nos gustaría encontrarlo.

Es un libro práctico, democrático, en donde todos hemos vertido nuestras ideas. No es un libro para admirarse ni para hojearse ni para ponerse sobre una mesa: es un libro para usarse, para consultar. Está hecho desde la inquietud y la experiencia, con mucho cariño y gran atención al detalle. Todos estos valores también son los de Sé, taller de ideas.

A veces decimos que es un libro independiente, refiriéndonos a que es un libro sin publicidad. Me gusta pensar que la independencia está realmente en los detalles, en el tono, en la edición: tiene algunas páginas sobre etiquetas, tiene una roseta de olores y sabores que es muy arbitraria, tiene fotos del proceso de la hechura del libro, tiene ideas personales y no de la industria. Me gustaría ver un libro comercial con estas características, un libro que realmente muestre a los que están detrás de él, que haga evidente una forma de pensar y comprender el entorno. Visto así, el libro se parece más a una novela que a un almanaque.

Antes de escribir y diseñar, recorrieron todos los viñedos, entrevistaron a los dueños y los enólogos de cada finca y probaron prácticamente todos los vinos. ¿Podríamos considerar a este libro como una especie de cuaderno o diario de viaje?

Definitivamente lo es. El libro tiene dos rutas: la ruta física –que fue la que nosotros hicimos, luego dibujamos en un mapa y bautizamos como La ruta del vino del centro de México– y la ruta mental –que es la estructura de pensamiento que está detrás del libro: cómo lo concebimos, cómo lo dividimos, cómo entendemos el vino y cómo nos gustaría comunicar todo eso. Ambas rutas son visibles y notorias: la primera es el sistema óseo del libro y la segunda es el sistema nervioso; ambos sistemas están expuestos a simple vista. Sigue leyendo

¿Cómo Sé diseñó Vinos & viñedos? –entrevista a Denisse Piña, la diseñadora del libro

Boceto Vinos & viñedos del centro de México

¿Cómo diseñaste el libro? Cuéntanos un poco el proceso que seguiste.
Fueron varios procesos los que seguimos para el desarrollo editorial de este proyecto. Lo más importante es que desde un principio teníamos bien definido lo que queríamos sentir al tener el libro terminado, lo que queríamos ver. Teníamos el referente del suplemento de vinos que ya habíamos hecho para Sada y el bombón. Aunque en un principio pensamos que podía partir de ahí, gráficamente quisimos hacer algo nuevo, con otra estética y otra función.

¿Cómo fueron los primeros bocetos; por dónde se empieza a diseñar un libro así?
Al principio Bego y yo empezamos a bocetar algunas dobles páginas con la idea de generar un concepto visual que unificará todas las ideas que teníamos del tema. Tuvimos referentes visuales que nos dio Jacobo para generar esa esencia. Al final, con todas esas ideas, pudimos formar algo que uniera todas esas voces. Pero debo decir que esta parte de conceptualización visual nos tomó varios meses, es la parte más exigente del proceso creativo –la exigencia es contigo mismo–, pues la hoja en blanco te reta, pero creo que tener mucho tiempo para esto nos ayudó mucho. Sigue leyendo

El libro que hicimos: experimentar es entender

Libro Vinos y viñedos del centro de México - Sé, taller de ideasHace unos años, ociosos, tuvimos la idea de hacer una revista urbana del centro de México. Tras dos años, la ya famosa Sada y el bombón sigue existiendo. Después, por gusto y curiosidad, tuvimos la idea de hacer un libro que documentara la actividad vitivinícola de los estados del centro del país, y varios meses después tenemos ya el libro terminado, que resultó ser mejor que la idea original: se parece más a una guía de viaje que a un fichero documental de vinos y viñedos. Sigue leyendo

Un ejemplo de edición extrema

A veces podríamos decir que somos una agencia de edición (más que de diseño, marcas o contenidos). Editar, esa palabra lejana que nadie sabe bien qué significa. ¿Analizar, sintetizar, seleccionar, comisionar, invertir, ordenar, descartar, arreglar, formar, imaginar, prever, separar, agrupar, alinear? ¿Una combinación de todo lo anterior? Tal vez editar sea una de esas palabras que más palabras contiene.

Todos los procesos de edición son distintos: no es algo sistemático. El ejemplo que quiero mostrar a continuación es sencillo — porque es casi matemático— y me gusta porque es muy claro: entre la petición del cliente (revista solicita foto para portada) y el resultado entregado (fotografía para portada) hubo siempre una línea muy recta: todo era cuestión de edición.

La foto tenía que mostrar el gran apagón que Sandy causó en Nueva York. Durante dos horas, el fotógrafo tomó 2,500 fotos desde un vuelo en helicóptero, de noche, con mucha vibración y oscuridad casi total. El 80% —unas dos mil fotos— no servían: estaban totalmente movidas. Un 10% podrían haberse usado, pero sólo el 1% —25 fotos— tenían gran nitidez. De esas 25, la revista seleccionó una para la portada y diez para presentar en su sitio web.

Sobre el fotógrafo: Iwan Baan es un fotógrafo holandés de 37 años. Su fotografía es principalmente sobre arquitectura contemporánea y su relación con el lenguaje urbano de la ciudad. Él dice por ahí, en una entrevista: «aunque mis fotos sean de arquitectura, ésta siempre queda en segundo plano; mis fotos son sobre las personas, y cómo interactúan y se modifican a través de la arquitectura». Aunque en algunas de sus fotos no haya personas, sus fotos siempre nos llevan a ellas, y eso impresiona mucho (al igual que sus geométricos encuadres impecablemente estudiados).

¡Ganamos el concurso nacional de promoción turística!

En abril del 2011 decidimos participar en el concurso nacional de promoción turística «Creatividad para México», un certamen organizado por la Secretaría de Turismo Federal, el Consejo de Promoción Turística y la UNAM.

El objetivo era presentar ideas que motivaran a todos los mexicanos a viajar por su propio país. Desarrollamos un concepto (la felicidad que otorga el viajar) y presentamos tres propuestas de campaña.

Concursaron 116 proyectos provenientes de todo el país: 58 proyectos de agencias profesionales, 59 de estudiantes. El jurado del certamen estuvo integrado por representantes de la Secretaría de Turismo Federal, el Consejo de Promoción Turística de México, la UNAM, la industria del turismo nacional y la industria de la comunicación y la mercadotecnia.

Para hacer el cuento corto –porque éste en particular fue un cuento largo–, ganamos el primer lugar. ¡Qui-o-bo! Sigue leyendo