Hoy, con una laptop y un iPhone puedes trabajar donde sea; puedes, pero no lo haces: en algún momento del día tu escritorio te llama y dejas el nomadismo atrás.
El escritorio como reflejo de la mente. Si un escritorio revuelto es metáfora de una mente revuelta, ¿entonces de qué es metáfora un escritorio vacío?
El escritorio como la ilustración de tu cerebro, como el reflejo de tus aspiraciones. El escritorio como el hogar de tus ideas. Organizado, revuelto, pulcro, obsceno, no importa, lo más importante es la coincidencia: estar en sincronía con tu escritorio.
Quizá la idea de tener un escritorio portátil fracasó, o quizá el escritorio es más un ambiente que algo físico.